Historia

IMG_2827

 b

Mi nombre es Bettina Valdizán y soy médico veterinario. Tengo una carrera exitosa de aproximadamente 8 años y he visto la crueldad que algunas personas pueden ser capaces de tener con los animales y la bondad que otras son capaces de entregar a las mascotas abandonadas y propias. Parte de mi objetivo como médico veterinario es ayudar a los animales a curarse y sobrevivir, pero a veces no es suficiente las ganas que uno puede tener.

Un día decidí comenzar este proyecto, para poner mi granito de arena y con la ayuda de varias personas he logrado realizar poco a poco mi sueño, sin embargo con el tiempo este sueño colectivo se convirtió en uno propio, llegando así a adoptar a las 26 almitas que cuidabamos.

Todo comenzó cuando adopté mi primera gata, para que sea la compañera de mi perro Drake (también rescatado), lamentablemente a la gata no le agradó mucho la idea, pero al menos se toleraban y no se peleaban. Luego un amigo de mi novio encontró un bebé gatito de 2 semanas aproximadamente, el cual tenia una herida en la patita y que posteriormente decidimos adoptar, pero al ser muy pequeño la infección avanzó muy deprisa a pesar de los tratamientos, perdió la patita y posteriormente lo tuvimos que poner a dormir pues la infección había sido generalizada, fue un golpe tremendo para ambos. Luego de un tiempo vi un anuncio en Facebook el cual decía que había 3 gatitos en adopción mas o menos de la misma edad así que hablé con la rescatista, pues yo quería un machito. Ella ya había dado uno en adopción y me pidió que cuide de los 2 que quedaban y ella se encargaría de la adopción de la hembrita, pero con el pasar de los días y los cuidados que tuve que tener con bebés de 2 semanas no fui capaz darlos en adopción, y me los quedé. Mi perro los adoptó como hijos pero la primera gata seguía estando sola, así que meses después adoptamos uno más y los 5 se hicieron amigos en poco tiempo.

Pasaron 2 años aproximadamente y la vecina de mi papá encontró una gata que había parido en su casa y con mi ayuda dimos en adopción a 4 de los 5 gatitos que nacieron, pero al ir a coger a la última gatita para su nueva familia, la madre huyo con su cría. Pasaron unas semanas y mi papá vio a las gatitas y les comenzó a dar agua y comida que yo les compraba y dejaba una vez por semana, cuando al fin pude verlas me di cuenta que la madre estaba preñada nuevamente y decidimos armar una trampa para coger a la gata y a su cría, pero la madre comenzó a rechazar a la cría y esta eventualmente desapareció, no sabemos hasta ahora que pasó pero esperamos que haya sido adoptada por alguna familia de los alrededores. Yo logré coger a la gata sin necesidad de la trampa que armamos y ella parió al día siguiente a 7 gatitos, del cual 1 nació enfermo y murió.

A la semana siguiente vi un anuncio en Facebook de una señora que pedía ayuda porque encontró a dos bebés gatunos en una bolsa de basura y los rescató y aproveche que la gata aún tenia mamas libres para poder traerla a casa y solo les pedí comida a cambio para la madre que se encontraba muy flaca y débil. Me trajo 3 kilos de comida y después desapareció. Una de las bebés gatunas murió debido a que estuvieron mucho tiempo sin comer  y se debilitó y peor aún no quería ni mamar a la mamá nodriza, a la otra la tuve que cuidar personalmente pues al ser menor que los hijos de la gata, sufría el rechazo de los hermanos quienes no la dejaban comer, así que tuve que encargarme de hacerla tomar leche materna y maternizada y darle cuidados especiales.

A los 2 meses edad los puse en adopción y conseguí casa para 2 de ellos pero eventualmente los adoptantes se retractaron y no conseguí concretar nada con ellos. Las otras eran hembras carey que nadie quería y así fue que se quedaron en casa.

Después de lo sucedido decidí que haría todo lo que estuviera a mi alcance para cuidar de estos pequeños y de los que vinieran en el futuro para poder encontrarles un hogar cálido y si no fuera así les daría el amor y cuidados que merecen en mi casa. Unas cuantas personas se unieron a mi ideal y se consignó uno de nuestros hogares como el albergue oficial.

Es así como nace Neko Home, el cual es una “casa de acogida” de gatos que han sido rescatados, que no han podido encontrar hogar o que fueron rechazados. Hemos tenido muchos casos de bebés que hemos criado como nuestros y hemos dado en adopción a familias responsables y de confianza y como médico veterinario tengo el privilegio de seguirles la pista siendo la encargada de su salud. Así también apoyamos a otros albergues de perros y gatos mediante servicios veterinarios a “costo social”.

Lamentablemente nada es eterno y las personas con las que comencé el proyecto, se fueron desligando de sus responsabilidades y dejándome prácticamente sola con los gatitos y sus gastos. Es por este motivo que mi novio y yo decidimos adoptar a los 26 residentes del albergue y hacer de nuestra casa un hogar cálido para ellos, dejando de depender, únicamente, de otras personas para conseguir nuestro bienestar.

No promocionamos las adopciones que realizamos pues nos gusta nuestra privacidad y la de nuestros clientes. No deseamos que abandonen perros y/o gatos en Neko Home pues tenemos un límite de población por el espacio, por ello mantendremos nuestra dirección en estricta confidencialidad. Ya alguna vez nos ha pasado que nos dejaron gatitos en la puerta de nuestro anterior albergue y no podemos darnos el lujo de recibir más. Sin embargo estamos abiertos a las personas que con buenas intenciones quieren ayudarnos con nuestros bebés y quieren un lugar seguro para adquirir productos para sus engreídos felinos.